RECETA 1: CREMA DE ESPLIEGO (O LAVANDA) Y CARDO
SANTO
La mayoría de las mujeres se preocupan del aspecto de sus senos, y
por ello procuran realzarlos y mejorar su forma. Con la ayuda de la crema
de espliego y cardo santo, una recete de muy fácil elaboración,
se consigue restablecer la firmeza de los pechos y eliminar la grasa depositada.
Ingredientes: 40 gs de crema neutra (vaselina o glicerina). 20 gotas de esencia de espliego (o lavanda). 1 gr. de extracto fluido de cardo santo.
Preparación: 1- Mezclar la crema neutra con la esencia de espliego. 2- Añadir el cardo santo y mezclar bien.
Aplicación: Masajear los senos con esta crema, de la parte interior hacia fuera y en sentido ascendente.
RECETA 2: RON Y JUGO DE LIMON
La piel del pecho es muy delicada y hay que cuidarla bien. Para ello solo
hace falta ½ vaso de ron de buena calidad y el jugo de un limón.
Mezclar bien los dos ingredientes y dejar reposar durante roda la noche. A
la mañana siguiente, dar un masaje en el pecho con este preparado y
después aplicar una ducha de agua fría.
RECETA 3: CREMA DE CLARA DE HUEVO
La crema de clara de huevo, una mascarilla reafirmante basada en una materia
prima tan común como el huevo, ayuda a frenar la flacidez que sufren
los pechos por los efectos de la maternidad, por haber adelgazado u otras
razones.
Ingredientes: 1 clara de huevo. Agua de cebolla
Preparación: Batir la clara de huevo a punto de crema.
Aplicación: 1- Extender la clara en la parte baja de los pechos, hasta la mitad. 2- Dejar actuar durante 30 minutos. 3- Lavar con un poco de agua de cebolla.
TRUCO 1: LECHE PAR A LAS FUTURAS MAMÁS
La leche tiene propiedades suavizantes para la piel, por eso es especialmente
recomendable para las embarazadas, concretamente para evitar las estrías
y las grietas en los pechos. Desde el primer mes de embarazo conviene aplicarse
leche entera en las mamas con la ayuda de un algodón, dejar secar durante
20 o 30 minutos y lavar después con agua tibia.
TRUCO 2: PECHO JOVEN Y FIRME
Una de las causas de que los senos pierdan la firmeza es no usar sujetador
o no usar los más apropiados. No hay que olvidar que solo la piel,
los tejidos y ligamentos aguantan el peso del pecho, con lo que muy pronto
este empieza a caer. Para evitarlo, se recomienda el uso de unos buenos sujetadores,
que se adapten bien a la forma del pecho, ya desde el primer momento, pues
muchas jóvenes de poco ,as de veinte años ya sufren la ptosis
del seno, es decir, su caída.




